¿Que es la rehabilitación energética?

Arquitectura - Sostenibilidad - Economía Circular

¿Que es la rehabilitación energética?

abril 3, 2019 Uncategorized 0

 

 

1- Marco teórico

Definición del concepto

 

2- Objetivos, potenciales y relevancia

2.1- Bajada de emisiones

2.2- Mejora del parque inmobiliario

2.3- Generación de puestos de trabajo

2.4- Reutilización de edificaciones en desuso – Alternativa a la construcción de obra nueva

2.5- Regeneración urbana – Mejora de integración social

2.6- Reducción de riesgo de pobreza energética

 

3- Estrategias

3.1- Gestión del uso

3.2- Pasivización

3.3- Incorporación de energías renovables

 

4- Contexto actual

Marco normativo y compromiso político

 

 

 

1- Marco teórico

Definición del concepto

La rehabilitación energética se basa en habilitar de nuevo una edificación aumentando su eficiencia de modo que reduzca las emisiones de gases efecto invernadero manteniendo o mejorando los niveles de confort.

De este modo, la intervención implica o bien reducir el consumo final o bien augmentar el confort de forma significativa con el mismo consumo. Cuando hablamos de confort, entramos en un concepto un tanto ambiguo que podemos cuantificar con tres indicadores: temperatura, humedad relativa y velocidad del viento.

El resultado deseable para una rehabilitación energética es que el edifico pase a ser de consumo casi nulo (NZEB Nearly Zero Emission Building), cosa que implica tener una demanda energética que sea casi cero y que esté cubierta por fuentes de energía renovables. En el caso de España, el requisito para poder ser considerado NZEB es el de tener la clasificación máxima (A+) en demanda y consumo en el certificado energético del edificio.

Como conclusión, la rehabilitación energética es una prioridad y una oportunidad, ya que tiene la capacidad de reactivar el sector de la construcción, mejorando las condiciones de vida de las personas y reduciendo las emisiones de gases efecto invernadero al mismo tiempo que genera empleo de calidad y estable. Por estos motivos, no debe ser considerado un gasto sino una inversión que se rentabiliza por la re-valorización conseguida, así como por los ahorros en energía, en contaminación o gasto público en la salud de las personas.

 

2- Objetivos, potenciales y relevancia

2.1- Bajada de emisiones

El objetivo principal de la rehabilitación energética es mantener o mejorar la habitabilidad de la edificación al mismo tiempo que se reduce su consumo energético y por lo tanto, se bajan las emisiones de gases efecto invernadero.

Es crucial para alcanzar los compromisos de bajada de emisiones de gases de efecto invernadero GEI, ya que si analizamos las emisiones vinculadas a los edificios, vemos claramente que son las más altas juntamente con la industria (siendo además una parte importante de la industria para la edificación).

 

Fuente: IPCC, 2014. Cambio climático 2014. Informe de síntesis

Para un modelo de reducción de emisiones globales en un contexto urbano y demográfico como el Europeo, la rehabilitación energética juega un papel central en el total de emisiones generadas, puesto que las ciudades europeas tienen poco margen de crecimiento y para bajar las emisiones globales se debe intervenir en el parque edificado existente. De hecho, en España se estima que en 2050 los edificios nuevos construidos entre 2013 y 2050 representarán como máximo un 10% del parque de edificios existente.

En el caso de España,  el uso de energía en la práctica totalidad de edificios existentes es ineficiente, de modo que existe un amplio margen de mejora. De hecho, según la European Commission EU-25 baseline Scenario and Wuppertal Institute (2005) el potencial de ahorro en edificaciones de viviendas es del 27% y en edificios comerciales llega al 30%.

Fuente: Informe GTR 2012. Una visión-país para el sector de la edificación en España. 2012

Si nos centramos en la vivienda,  cuenta con 25 millones de viviendas y uno de los mayores parques de edificios obsoletos energéticamente. El déficit es muy importante ya que el 60% de las viviendas españolas se construyeron sin ninguna normativa de eficiencia energética (son anteriores a la aplicación de la norma NBE-CT 79).

 

2.2- Mejora del parque inmobiliario

Por otro lado, este tipo de intervenciones mejoran el parque edificado, ya sea con intervenciones en la piel de la edificación (fachada, cubierta, pavimentos, etc) o bien con el uso de fuentes de energía renovables.

De ese modo, no solo bajan las emisiones al mejorar la eficiencia si no que se alarga la vida útil de la edificación dándole también un nuevo aspecto y mejorando las condiciones de habitabilidad. Esta ventaja de la rehabilitación energética es especialmente útil en zonas muy degradadas y segregadas urbanísticamente, ya que renovar las edificaciones puede mejorar tejidos urbanos enteros evitando situaciones de segregación urbana que perjudican a la cohesión social.

En España, el estado del parque edificado es muy mejorable ya que el 90% de los edificios son anteriores a la aplicación del Código Técnico de la Edificación. En el caso de las edificaciones de uso residencial (un 90% del total) se calcula que hay unas 2.000.000 viviendas en mal estado de conservación, prácticamente un 10% del total.

Tal como define el mismo IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), rehabilitar los edificios es una actividad que sólo cuenta con beneficios y externalidades positivas:

  • Permite la incorporación de tecnologías avanzadas
  • Ahorro en gasto energético
  • Reducción impacto medioambiental
  • La generación de empleo sostenible
  • Reducción dependencia energética del exterior
  • La reducción de la pobreza energética
  • Incremento de la producción y actividad económica del país, consolidando su crecimiento económico

 

 

 

Ejemplo de rehabilitación energética de 3 edificios de 530 viviendas sociales de los arquitectos Lacaton & Vassal architectes; Frédéric Druot Architecture y Christophe Hutin Architecture en Bordeaux, Francia.

Fotografía de Philippe Rouault

 

 

 

 

 

2.3- Generación de puestos de trabajo

Debido a la coyuntura actual en materia laboral a nivel estatal, la rehabilitación energética tiene potencial para acabar siendo un sector económico determinante, del mismo modo que lo ha sido hasta ahora la construcción de obra nueva. Dicho empleo tiene todas las condiciones para ser estable y con una constante de crecimiento, debido a la alta demanda actual, que irá aumentando los próximos años, además de ser un empleo vinculado a la eficiencia, la sostenibilidad y la innovación tecnológica. Es importante remarcar que es un tipo de empleo de carácter local que exige diferentes grados de formación, de modo que el impacto en la bajada de los indices de paro es muy alto, al poder-se cubrir la oferta de trabajo generada con la demanda real de trabajo actual.

Se debe tener en cuenta que, por lo general, la reforma de edificios es muy intensiva en mano de obra. De hecho, la  Fundación CONAMA expone en un informe que la rehabilitación energética de edificios tiene la capacidad de crear entre 8 y 14 empleos directos por cada millón de euros invertidos.

 

 

 

En esta misma linea teórica, el Grupo de Trabajo sobre Rehabilitación “GTR”, en 2011, estimó que diez millones de viviendas principales construidas en España antes de 2001 podrían ser transformadas en viviendas de bajo consumo y de baja emisión de gases de efecto invernadero, y que hacerlo aportaría beneficios no sólo a propietarios y ocupantes sino también al país, generando entre 110.000 y 130.000 empleos directos estables y de calidad entre 2012 y 2050.

Fuente: Informe GTR 2012. Una visión-país para el sector de la edificación en España (2012)

 

 

 

 

 

De hecho, según la Comisión de Infraestructuras y urbanismo de la CEOE, la actuación en unas 250.000 viviendas por año, con una media de 15.000€ por intervención (desde la pequeña reforma hasta la rehabilitación integral) puede suponer 135.000 empleos directos.

2.4 Reutilización de edificaciones en desuso – Alternativa a la construcción de obra nueva

El boom de la burbuja inmobiliaria unido con proceso de des-localización de la industria ha generado un stock de edificaciones completamente sobre-dimensionado en el estado.

En el caso de las viviendas, los números hablan por si solos; las viviendas principales suponen solo el 65% del parque de viviendas construidas, frente a un 25% de viviendas secundarias y un parque desocupado de cerca del 10% según el informe GBC España redactado por la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura, Centro Complutense de Estudios e Información Ambiental y Fundación Caja Madrid.

En este contexto, el planteamiento de pensar en obra nueva refleja una mentalidad de crecimiento ilimitado que es contradictoria con los objetivos perseguidos en la lucha contra el cambio climático y que, de hecho, es la culpable de la crisis medioambiental en la que nos encontramos.

El potencial de la rehabilitación energética es dar una segunda vida a edificaciones obsoletas creando sitios de trabajo al mismo tiempo que se mejora la calidad urbana de zonas deterioradas y se reduce el consumo energético y sus emisiones de gases de efecto invernadero.

La rehabilitación energética, además, puede basarse en bajar emisiones y cambiar también el uso de edificaciones obsoletas, adaptándolas a la demanda de necesidad social actual. De este modo, no solo es un una estrategia clave para la bajada de emisiones si no que también juega un papel principal en los modelos de re-generación urbana tan necesarios en los núcleos urbanos ya consolidados.

 

2.5- Regeneración urbana – Mejora de integración social

Cuando hablamos de re-generación urbana nos referimos al proceso en que un núcleo urbano consolidado entra en una fase de transformación para adaptar-se a las necesidades de demanda de habitabilidad socialmente aceptable.

A día de hoy, en la la práctica totalidad de zonas metropolitanas europeas existen tejidos urbanos obsoletos dónde se realizó una planificación territorial para dar respuesta a una necesidades que ya no existen. Los cambios demográficos, procesos migratorios, envejecimiento de la población y la des-localización de la industria, entre otras cosas, han hecho que las ciudades proyectadas el siglo pasado sean incapaces de responder a las necesidades de la sociedad actual.

El racionalismo extremo con el que se ha planificado la ciudad y la zonificación que ha generado, ha creado unas ciudades con un riesgo de segregación muy grande, que unido con el deterioro del parque edificado y los cambios sociales de los últimos años han generado riesgo de exclusión social.

 

2.6- Reducción de riesgo de pobreza energética

La pobreza energética es una problemática social multi-causal que implica la incapacidad de mantener un nivel mínimo de confort dentro del hogar. Dicha situación viene dada por tres motivos: el aumento de precio de la energía, la renta baja y la baja eficiencia de la vivienda. El hecho de rehabilitar una vivienda y bajar su demanda energética hace que el riesgo de vulnerabilidad energética baje de forma significativa. En caso de conseguir que la vivienda tuviese una demanda casi cero y que se pudiera satisfacer con fuentes renovables producidas por si misma, se eliminaría casi por completo el riesgo a la pobreza energética, pues con un coste económico casi inexistente se llegaría a un nivel de confort muy alto dentro del hogar.

 

3- Estrategias

3.1- Gestión del uso

La manera más inmediata de reducir los gases de efecto invernadero generados por de las edificaciones existentes es hacer un uso adecuado del consumo energético. El objetivo pasa por tener clara cual es la demanda energética real del edificio para poder comparar-la con el consumo generado, de modo que se pueda saber si éste es excesivo. Para poder establecer estos parámetros con criterio es necesario definir de forma clara cuales son los niveles de confort dentro del edificio (Temperatura, Humedad relativa y velocidad del viento). Una vez estén definidos se deberá calcular mediante simulación termodinámica cual es la demanda energética real para cumplir con estos requisitos. Finalmente, se compararan estos datos con el consumo real. En caso de que el consumo fuese más alto que la demanda se debería estudiar desglosándolo en la franja horaria para buscar el momento exacto dónde se produce el desajuste para poder así modificarlo después.

 

3.2- Pasivización:

La estrategia de pasivización de un edificio se basa en bajar su demanda energética a partir de aislarlo mejor térmicamente.

Si hablamos de bajada de demanda por pasivización de edificios, beneficia a edificios altos (en bloque), puesto que conviene una relación de poca piel por mucho volumen en el edificio, de modo que interviniendo en pocos metros cuadrados de fachadas y cubierta podemos pasivizar muchos metros cúbicos de volumen. Estas intervenciones reducen de forma drástica la demanda por climatización de las viviendas, que de media supone la mitad de la demanda total según el IDAE. Esta estrategia tiene como valor añadido que modifica el aspecto preexistente de la edificación, dándole una segunda vida. A parte, puede generar una cantidad muy importante de nuevos puestos de trabajo que requieren diferentes grados de formación necesaria. A nivel tecnológico no suponen un gran reto y son propuestas de mantenimiento bajo. Ya por acabar, modificar la piel de un edifico es una oportunidad para ordenar instalaciones, ampliar superficies útiles o retirar materiales tóxicos.

 

Las principales intervenciones son:

  1. Aislamiento de piel de la edificación:
  • Exterior de la piel: SATE – Sistema de Aislante Térmico Exterior
  • Dentro de la piel: Aislamiento térmico inyectando poliuretano de baja densidad en la cámara de aire
  • Interior de la piel: Aislamiento térmico interior
  1. Cambio de carpinterías

Dichas intervenciones deben realizarse con materiales saludables y sostenibles, que no dañen la salud de las personas ni el medio ambiente. Pues sería una contradicción intervenir edificios para reducir su consumo energético usando intervenciones que tienen un impacto ecológico mayor que el ahorro generado.

 

3.3- Incorporación de energías renovables:

La estrategia se basa en usar instalaciones de auto-consumo a partir de fuentes de energía renovables.

Esta propuesta beneficia más a edificaciones aisladas, que tengan o bien muchos metros cuadrados de cubierta en proporción a su demanda energética (por lo tanto, edificaciones de pocas plantas de altura) o bien mucho espacio libre alrededor de la edificación.

A pesar de requerir profesionales más cualificados y especializados, tiene una inversión inicial muy asumible y un retorno a corto plazo basado en la producción y no en el ahorro.

Por lo que hace a las placas fotovoltaicas, gracias al decreto 15/2018 se podrán crear sistemas de co-generación donde se compartan producción y consumo diferentes edificaciones con diferentes demandas energéticas, cosa que va a optimizar mucho el ahorro, disminuyendo la necesidad de distribución y almacenamiento. Por ejemplo, una vivienda unifamiliar que comparta producción y consumo con un pequeño comercio colindante, podrán beneficiar-se ambos sin generar una demanda de potencia muy alta, puesto que los horarios de consumo son completamente diferentes.

 

Las principales intervenciones son:

  • Placas fotovoltaicas
  • Placas solares
  • Biomasa
  • Geotermia
  • Micro molinos eólicos

 

Proceso de pasivización y integración de renovables:

Fuente: El camí cap al NZEB. LIMA

Cuando hablamos de dos estrategias a seguir, en ningún caso se plantean como estrategias excluyentes, todo lo contrario, para cumplir con los compromisos actuales en contra del cambio climático habrá que usar las dos al mismo tiempo.

Si reflexionamos sobre el orden a la hora de aplicar-las, es lógico pensar que en primer lugar es necesario bajar la demanda, fomentando el ahorro, puesto que así el dimensionado de producción energético será acorde con la demanda final. Si primero se dimensiona una producción energética para una demanda determinada y posteriormente se reduce la demanda, se genera un excedente energético que, a pesar de que con el nuevo marco normativo es más fácil re-aprovechar, supone unas pérdidas en distribución o almacenaje que son contrarias a los objetivos perseguidos.

 

4- Contexto actual

Marco normativo y compromiso político

Según el mismo IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía):
“La Estrategia de rehabilitación a largo plazo es una obligación que establece la Directiva 2012/27/UE de eficiencia energética. Los planes de rehabilitación deberán incluir todo “el parque nacional de edificios, residenciales y comerciales, tanto público como privado”.
Según el Plan Nacional de Acción de Eficiencia Energética (PNAEE 2014-2020), el parque edificatorio comprende 10 millones de edificios de los que 9,7 millones son de uso residencial y el resto terciario. El sector de los edificios representa el 30% del consumo final de energía, correspondiendo el 18% a las viviendas y el 12% al sector terciario. El parque edificado concentra un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero.
La Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España (junio-2014) se centra más en el sector residencial haciendo solamente una primera aproximación al terciario.”

Desde abril de 2013 España cuenta con un nuevo Plan Integral de Vivienda y Suelo que supone un conjunto de medidas:

  • Ley de rehabilitación, renovación y Regeneración urbanas
  • Plan estatal de alquiler y rehabilitación
  • Certificación energética de los edificios
  • Revisión del RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios)
  • Así mismo, los Estados miembros se asegurarán de que a partir del 1 de enero de 2014, el 3% de la superficie total de los edificios en su propiedad que ocupe la Administración Central se renovarán cada año, de manera que cumplan al menos los requisitos mínimos de rendimiento energético (Art 4 Directiva 2010/31/UE).

El 3% se calculará sobre la superficie total de edificios que el estado tenga en propiedad, con una superficie útil de más de 500m2 y que ocupe la Administración Central del Estado y que a su vez, el 1 de enero de cada año, no cumpla los requisitos nacionales de rendimiento energético mínimo. Dicho límite bajará a 250 m2 a partir del 9 de julio de 2015.

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